Entropía...
La entropía visita mi vida de vez en cuando. Es un atacante sigilosa, lenta, sorpresiva. Es como el sida, como el cáncer. Lo bueno es que dura poco. Pero hace bastante daño.
Quizás no es destructiva, pero si desorganizadora, revolviendo todo, pensamientos, actitudes, reacciones, emociones, acciones. Tal como una pared, que se construye y no se mantiene, el viento, el sol, los temblores, y la maldad harán que se caiga con los años, y de a poco. Tal como envejecer, la negentropia de la vida se acaba de forma natural, y todo se transforma en polvo.
Quizás estoy pasando por una leve entropía, que se puede hacer grave, pero tal parece que va pasando, de a poco. Ahora sólo tengo las consecuencias.
Quizás no es destructiva, pero si desorganizadora, revolviendo todo, pensamientos, actitudes, reacciones, emociones, acciones. Tal como una pared, que se construye y no se mantiene, el viento, el sol, los temblores, y la maldad harán que se caiga con los años, y de a poco. Tal como envejecer, la negentropia de la vida se acaba de forma natural, y todo se transforma en polvo.
Quizás estoy pasando por una leve entropía, que se puede hacer grave, pero tal parece que va pasando, de a poco. Ahora sólo tengo las consecuencias.


